Parece que nuestras cargas emocionales son nuestro principal obstáculo para nuestro bienestar y nuestra evolución.

Cada vez tenemos más claro que es dejar ir, soltar la carga emocional del pasado que vive y persiste en nuestra memoria celular, en nuestro subconsciente.

Hay muchas maneras de soltar este lastre, aquí te presento una que aprendí.

Para mí me sirve cada día. En momentos tranquilos, como antes de levantarte, hago una introspección y descubro momentos difíciles en mi vida que siguen ahí presentes en la memoria celular en mi subconsciente. Los repaso todo lo profundo que puedo y la carga emocional se disipa. Dicho de otra manera, estos sucesos que están en mi mente reactiva, los repaso y pasan a la memoria ordinaria, como hechos sucedidos y asimilados, pero ya no reactivos.

Tienes que saber que nuestro Ser, nuestro cuerpo registra todo lo sucedido en esta vida y más allá de esta vida. Puedes pedir a tu cuerpo que te traiga la memoria de este suceso. O puedes pensar en un archivero que guarda tus memorias y pedirle que te traiga tal o cual archivo de memoria. 

EMPEZAR LA TERAPIA

Los procesos básicos son éstos:

1. Asegura al paciente que sabrá todo lo que suceda.

Permanecerás consciente de todo lo que ocurra.

Podrás recordar todo lo que suceda aquí.

Puedes salir de cualquier cosa en la que entres si no te gusta.

 

2. Cuenta hasta que cierre los ojos

"Mira al techo. Cuando yo cuente del uno al siete, tus ojos se cerrarán.

 

3. Instala el cancelador.

"En el futuro, cuando yo pronuncie la palabra cancelado, todo lo que te he dicho mientras estás en la sesión de terapia será cancelado, y para ti no tendrá fuerza. Cualquier sugestión que te haya dado dejará de tener fuerza cuando te diga la palabra cancelado. ¿Comprendes?".

 

4. Retórnale a un período del pasado.

Vamos al momento más temprano de dolor o molestia.

Empieza por el principio y relátalo.

Continua.

 

5. Trabaja con el archivero para conseguir datos.

      ¿Qué oyes?

      ¿Qué dice … Él/ella?

      ¿Hay algún sonido ahí?

       ¿Qué ves?

      ¿Qué sientes?

      ¿Cuál es el somático?

      ¿Contacta con el somático?

       ¿Cómo huele?

      ¿Cuál es el tacto?

      ¿De qué color es?

 

6. Reduce todos los engramas con los que se haya contactado para que no quede carga.

 

7. Trae al paciente a tiempo presente.

 

8. Asegúrate de que está en tiempo presente.

Ven a tiempo presente. ¿Estás en tiempo presente? (Sí.)

 

9. Dale la palabra canceladora.

Se le dice entonces al paciente la palabra cancelado, inmediatamente antes de que se le permita abrir los ojos al final de la sesión. No se amplía más. Se usa sólo esa palabra. CANCELADO

 

10. Restaura la plena conciencia de lo que le rodea.

Cuando yo cuente de cinco a uno y chasquee mis dedos, te sentirás alerta. Cinco,    cuatro, tres, dos, uno. (¡Chasquido!)

 

La terapia Dianética elimina engramas

Los engramas físicamente dolorosos encubren cargas emocionales posteriores. Las cargas emocionales encubren engramas físicamente dolorosos. Hacia delante y hacia atrás; hacia delante y hacia atrás. Recorre todo lo que puedas obtener del principio; cuando parezca que esto está acabándose o haciéndose demasiado carente de emoción, consigue algo de material posterior.

 

Estas son las herramientas:

1. Evocación, o fijar la atención si no puedes conseguir la evocación.

2. Retorno.

3. Técnica repetitiva.

4. Conocimiento de rebotadores, retenedores, agrupadores, desorientadores, negadores.

5. Conocimiento del engrama de emoción dolorosa.

6. La reducción o la borradura.

7. La respuesta relámpago

8. El cambio de valencias.

 

2. Respuesta relámpago: la primera cosa que le viene a una persona a la cabeza cuando se le hace una pregunta.

3. Cambio de valencias: hacer que el preclaro vaya de una valencia a otra.

 

Esto es todo lo que necesitas hacer:

1. Mantén móvil al paciente, capaz de moverse en la línea temporal.

2. Reduce o borra todo lo que caiga en tus manos.

3. Deduce a partir de los comentarios del paciente, dentro o fuera de la terapia, cuáles pueden ser sus rebotadores, retenedores, agrupadores, desorientadores, negadores.

4. Mantén firmemente presente que la meta número uno es el básico-básico, el primer momento de dolor e "inconsciencia".

5. Ten presente que el paciente puede tener "computaciones" que hagan que su enfermedad o su estado aberrado sean "valiosos" para él, y descubre de dónde vienen esas "computaciones", mediante respuesta relámpago a tus preguntas.

6. Mantén el caso progresando, ganando; trabaja sólo para progresar y ganar, no para obtener resultados repentinos y espectaculares. Preocúpate sólo cuando el caso permanezca estático, y entonces preocúpate hasta el punto de encontrar el engrama que está obstaculizando todo. Su contenido se aproximará mucho a la forma en que el paciente dice que se siente respecto a ello, y contendrá las mismas palabras o similares.

7. Regresa al paciente a tiempo presente cada vez que trabajes, y dale el cancelador. Haz una prueba de edad relámpago ; obtén su primera respuesta a qué edad tiene y encuentra el retenedor en esa edad si él no está en tiempo presente.

8. Conserva tu estado de ánimo, sin importar lo que diga el paciente.

9. Nunca trates de decirle lo que significan sus datos; él, y sólo él, sabe lo que quieren decir.

10. Conserva el temple y recorre Dianética; como dijo Farragut: "¡Al diablo con los torpedos! Adelante".

11. Esposa, hijo, cualquier cosa que puedas ser para el preclaro, tú eres el auditor cuando estás auditando. El no puede computar sus propios engramas para encontrarlos; si pudiera, no serían engramas. Tú puedes computarlos. Haz lo que crees que haría un buen auditor, nunca lo que diga el paciente, excepto cuando, fortuitamente, su opinión esté de acuerdo con que un buen auditor haría eso. Se el auditor, no la grabadora. Tú y el archivero de su mente estáis dirigiendo el caso: lo que sus engramas y su mente analítica crean no debe tener ningún peso en ninguna de tus computaciones. Tú y el archivero lo sabéis. El, como "yo", no sabe.

 

12. No te sorprendas de nada. Audita

El cancelador es vital. Impide la sugestión imperativa accidental. El paciente puede ser sugestionable o incluso estar en un leve trance hipnótico permanente (muchas personas van por la vida en ese trance). Un engrama es en realidad una sugestión imperativa. Se podría decir que el propósito de la terapia es despertar a una persona en cada período de su vida en el que se le ha obligado a entrar en "inconsciencia".

Especialmente cuando es nuevo en Dianética, por equivocación puede usar algo como un retenedor o un negador, diciéndole al preclaro que se "quede allí" cuando él ha retornado por la línea temporal o -lo peor de todo- diciéndole que "lo olvide" -una frase de cierta clase de frases del mecanismo olvidador que es extremadamente grave por su efecto aberrativo- negando completamente los datos al analizador. Para impedir que sucedan esas cosas, el cancelador es vital.