Cerebro cortical

Cerebro cortical

El cerebro cortical o Neocorteza (cerebro de los mamíferos evolucionados o superiores). Se considera el área cerebral responsable de nuestra capacidad de razonamiento, permitiendo el pensamiento lógico y la consciencia. Se trata del área del cerebro que permite todas las funciones mentales superiores y la el analices profundo y toma de decisiones.

Los mamíferos modernos, los primates, y algunos cetáceos tienen un cerebro mucho más desarrollado que los mamíferos primitivos, por lo cual, además de los sentimientos, manejan un proceso de mayor entendimiento, que está directamente relacionado con el desarrollo de la corteza cerebral (telencéfalo o cerebro neo-mamífero), donde se encuentra uno de los mayores desarrollos del cerebro dentro de la escala animal. La ciencia ha demostrado la relación directa entre el desarrollo de la corteza cerebral y el desarrollo social. Hay en los primates una correspondencia directa entre los dos aspectos, de manera tal que, a mayor desarrollo de la corteza cerebral en las especies de primates, mayor desarrollo social: sociedades más complejas y organizadas.

Los Humanos poseen un cerebro mucho más especializado que los primates, por lo cual, además de sentimientos, manejan un proceso racional de entendimiento y de ANÁLISIS, ampliamente superior al de todos los demás mamíferos, directamente relacionado con las partes más especializadas del telencéfalo, específicamente su región frontal, que les permite adquirir conocimientos, desarrollar sociedades, culturas, tecnologías y lo más importante: comprender las leyes que rigen el universo.

 El Sistema Neocortical es el lugar donde se llevan a efecto los procesos intelectuales superiores. Está estructurado por el hemisferio izquierdo y el hemisferio derecho. El hemisferio izquierdo está asociado a procesos de razonamiento lógico, funciones de análisis, síntesis y descomposición de un todo en sus partes. El hemisferio derecho, en el cual se dan procesos asociativos, imaginativos y creativos, se asocia con la posibilidad de ver globalidades y establecer relaciones espaciales.

La neocorteza se convierte en el foco principal de atención en las lecciones que requieren generación o resolución de problemas, análisis y síntesis de información, del uso del razonamiento analógico y del pensamiento crítico y creativo.

Cerebro cortical
Cerebro cortical

 Las dos características básicas del cerebro cortical son:

 (a) La «visión», la cual se refiere al sentido de globalidad, síntesis e integración con que actúa el hemisferio derecho.

 (b) El análisis, que se refiere al estilo de procesamiento del hemisferio izquierdo, el cual hace énfasis en la relación parte-todo, la lógica, la relación causa-efecto, el razonamiento hipotético y en la precisión y exactitud.

 El cerebro cortical o neocorteza representa la adquisición de conciencia y se desarrolló a través de la práctica del lenguaje. La voluntad consciente. Las tareas no sensoriales se realizan en los lóbulos frontales. La aparición de los calendarios implica que los seres humanos comenzaron a desarrollar progresivamente la capacidad de anticipar, planificar y visualizar, de poner el futuro posible en el presente.

 Mientras que los animales, sobre todo los mamíferos son capaces de desarrollar emociones y aprender, la capacidad de poner el futuro en el presente (presente + pasado + futuro), de formas muy elaboradas resulta específicamente humana. Esta posibilidad hace viable la aparición de lo que se ha llamado locura por excelencia.

En las psicosis se toma por real lo que no está en el presente, de modo irreducible y sin distanciamiento. Su carácter más específico desde el punto de vista temporal es la capacidad de anticipar, de poner el futuro posible en el presente.

 El cerebro cortical o Neocortex: Es el cerebro humano más evolucionado. Se divide en dos hemisferios (izquierdo y derecho) con funciones específicas. Su contribución es significativa para la praxis educativa.

El_neocortex- es el cerebro del ser humano y de algunos animales muy evolucionados como los gatos, los simios y los delfines. Este cerebro está conformado por dos hemisferios (izquierdo y derecho), unidos por un grueso haz de fibras nerviosas, conocido con el nombre de cuerpo calloso.  Cada hemisferio tiene su propia característica y su manera de pro-cesar la información. Tomando en cuenta estos conocimientos sobre la manera como producimos, generamos y procesamos la información, podemos decir que con la técnica de los Mapas Mentales.

Cerebro Neo mamífero: Se forma del cerebro y neocorteza, también llamado la capa pensante. El que entiende, realiza planeación a largo plazo, piensa, resuelve problemas, lenguaje, visualización, lectura, composición, traducción, creatividad en arte, música y teatro.

La Neocorteza es el cerebro del pensar e imaginar. Esta compuesto de billones de células capaces de hacer cuatrillones de conexiones, un número difícil de imaginar. El propósito de este cerebro es hacer distinciones, por lo tanto es capaz de hacer diferencias sin fin.

Es el sistema más nuevo. Se subdividen dos hemisferios, derecho e izquierdo. Procesa información y genera conocimiento. Imagina y anticipa el devenir. La corteza cerebral es una capa de sustancia gris que cubre el centro de sustancia blanca. Plegada en forma irregular y cumple (80%) funciones de asociación, en particular las que se relacionan con actividades integrativas y cognoscitivas como el lenguaje, cálculos numéricos y razonamiento abstracto. Durante el curso de la evolución el volumen de la corteza y las fibras que la conectan, se ha incrementado por lo que se considera que es el eje sobre el cual descansa la racionalidad.

El tercer cerebro está constitutivo por la neocorteza, la cual está conformada por los dos hemisferios en donde se llevan a efecto los procesos intelectuales superiores.  De allí que la neocorteza se la identifique, también, como el cerebro que rige la vida intelectual.

La neocorteza se convierte en el foco principal de atención en las lecciones que requieren generación o resolución de problemas, análisis y síntesis de información, del uso del razona-miento analógico y del pensamiento crítico y creativo.

Las dos características básicas de la neocorteza son: (a) la «visión», la cual se refiere al sentido de globalidad, síntesis e integración con que actúa el hemisferio derecho; y (b) el análisis, que se refiere al estilo de procesamiento del hemisferio izquierdo, el cual hace énfasis en la relación parte-todo, la lógica, la relación causa-efecto, el razonamiento hipotético y en la precisión y exactitud.

La subdivisión de la “neocorteza”  en dos hemisferios ha despertado tanto interés como los estudios acerca del “cerebro triuno”.  En esta línea han sido de gran significación los experimentos de Sperry, Gazzaniga y Bogen, los cuales han demostrado que en los humanos existe una hiperespecialización hemisférica.  El hemisferio izquierdo, el cual rige el lado derecho del cuerpo, es el asentamiento de facultades como el lenguaje, el razonamiento lógico, las matemáticas; mientras que el hemisferio derecho rige el lado izquierdo del cuerpo y controla facultades referidas a la intuición, las relaciones espaciales, reconocimientos de imágenes, patrones y configuraciones.   En un esfuerzo de síntesis, podríamos afirmar que las características correspondientes a uno y otro hemisferio, se explican en el siguiente cuadro:

HEMISFERIO IZQUIERDO

  1. Racional
  2. Lógico
  3. Secuencial
  4. Divisorio
  5. Analítico
  6. Simétrico
  7. Descriptivo
  8. Consciente
  9. Científico
  10. Lingüístico
  11. Reproductivo
  12. Realista
  13. Temporal
  14. Concreto
  15. Práctico

HEMISFERIO DERECHO

  1. Intuitivo
  2. Analógico
  3. Aglutinador
  4. Simultáneo
  5. Sintético
  6. Asimétrico
  7. Gestáltico
  8. Insconciente
  9. Artístico
  10. Kinestésico
  11. Creativo
  12. Alucinatorio
  13. Espacial
  14. Metafórico
  15. Mágico

Las características señaladas guardan estrecha relación con ciertas funciones y actividades que han sido adjudicadas a uno y a otro hemisferio.

HEMISFERIO IZQUIERDO

  1. Responde a instrucciones verbales.
  2. Resuelve los problemas, enfrentando secuencialmente cada parte del problema.
  3. Hace juicios subjetivos
  4. Observa diferencias.
  5. Prefiere la conversación y la escritura.
  6. Prefiere toda elección múltiple.
  7. Controla sentimientos.
  8. Procesa paso a paso, dato a dato en forma lineal y causal.
  9. El pensamiento sigue una lógica explícita que brinda la posibilidad de tener conciencia acerca de las operaciones involucradas y los procesos que se desarrollan en nuestro cerebro.

HEMISFERIO DERECHO

  1. Responde a instrucciones no verbales.
  2. Resuelve problemas con intuición, observando patrones y configuraciones
  3. Hace juicios objetivos.
  4. Observa similitudes
  5. Prefiere imágenes y dibujos.
  6. Prefiere preguntas sin respuesta.
  7. Es libre de expresar sentimientos.
  8. Procesa holísticamente muchos datos a la vez, en forma simultánea no lineal, ni causal.
  9. El pensamiento es intuitivo, sigue una lógica implícita que marcha al margen de la conciencia.

Hemisferio izquierdo: Asiento de la inteligencia racional, es secuencial, lineal, paso a paso. Posibilidad de razonar y relacionar los pensamientos en forma secuencial y lógica.

Hemisferio cerebral izquierdo tiene que ver con el pensamiento analítico y racional, como lo es en las funciones matemáticas y verbales, nos otorga el sentido del tiempo y procesa la información recibida en forma ordenada y lineal, la selecciona, la clasifica en orden de importancia, extrae conclusiones y formula predicciones, todo ello con base en su capacidad analítica, lógica y verbal. Por intermedio de él podemos seleccionar a cada instante lo que necesitamos saber. Es el lado lógico cerebral, matemático y digital; sedentario y calculador.

Hemisferio derecho: Inteligencia asociativa, creativa e intuitiva. Holístico, libre de expresar los sentimientos, se relaciona con el mundo de las sensaciones y emociones más que con los códigos verbalmente lógicos.

Hemisferio cerebral derecho se encarga del pensamiento intuitivo, dándonos la sensación espacial y la actividad creativa artística. Tiene que ver con la capacidad plástica creativa mental y nos permite crear pautas y hábitos de pensamiento, es el centro de las funciones intuitivas, artísticas y creativas, de la información visuo-espacial, de la música, visualización de imágenes, organización espacial de los objetos entre sí y de nuestra situación en el espacio. Pasa su información al cerebro izquierdo para que la interprete y seleccione, utilizando el puente de unión o cuerpo calloso, estructura cerebral que comunica ambos cerebros. Es el lado emocional, arquitecto y analógico; fantástico, viajero y constructor.

Según, Margarita Rojas (UCV, 2002): “En el espacio familiar y educacional refuerzan el uso de las tendencias cerebrales, de los hemisferios izquierdo o derecho. Así observamos personas inflexibles o flexibles, rígidas o permisivas, impositivas o participativas. Lo ideal es armonizar ambas estructuras cerebrales como un organizador de ideas que emergen de uno u otro hemisferio y desarrollar los otros sistemas (límbico y reptil)”.

Predomina en nosotros ampliamente el cerebro izquierdo, lo correcto es lograr el justo equilibrio entre ambos cerebros como lo destaca el investigador Robert Ornstein al considerar que quien usa más el cerebro izquierdo es analítico y racional y quien emplea más el cerebro derecho es intuitivo, se necesita buscar el equilibrio entre lo racional y lo intuitivo.

Esta estructura morfológica y funcional de dos hemisferios con funciones diferentes y localizaciones precisas para cada función en cada hemisferio cerebral, no es tan rígida en su especialización como se pensó, ya que el cerebro actúa como un holograma en el que cada parte está en el todo y el todo en cada parte, teniendo componentes específicos como los ya vistos, los cuales a su vez son parte del todo cerebral y el todo cerebral se refleja en ellos. Se suponía que el cerebro estaba maduro con la pubertad, ahora se sabe que el joven es inmaduro cerebralmente, y con sorpresa se comprueba con la moderna tecnología de estudio que a mayor edad el cerebro responde mejor y sigue madurando, pues continúa incorporando nuevas neuronas a su actividad de trabajo y red neuronal que, si uno se lo propone será cada vez más amplia. Esto es importante destacarlo con el fin de romper el mito que afirmaba lo contrario. Te dicen anciano, pues bien demuéstrales que vales más que ellos, y lo harás pues la sabiduría acumulada en tu cerebro no tiene precio y no hay joven que pueda contra ella. Rompe con el mito del «viejo» y usa tu mente que es joven rejuveneciendo tu cerebro que tiene millones de millones de neurona esperando ser utilizadas, úsalas y gánale a la vida, y por sobre todo logra la máxima victoria, la victoria sobre ti mismo, demostrándote que, sin importar tu edad física, vales, y vales mucho pues eres de origen divino… y en el plano divino que eres, no tienes edad dado que tú eres eternamente joven.

Se puede describir al cerebro como un sistema procesador de información que genera representaciones internas del mundo externo y de sí mismo. Con su arquitectura y sus leyes los circuitos neuronales se combinan durante la infancia en subredes adecuadas para el logro de una visión del mundo y para el logro de la homeostasis o equilibrio frente a perturbaciones y causas de alarma que dan lugar a estrés. Queda así adaptado o maduro, con las subredes señaladas y la capacidad de cada una en los roles necesarios durante la vida. Según el modelo una vez que una subred se encarga de una tarea, vuelve a aparecer con regularidad cuando su participación y su activación es útil. El modelo supone que las subredes retienen representaciones, no archivos codificados. Dichas representaciones son disposiciones para reactivar patrones de activación distribuidos en las diferentes zonas, que ya han sido seleccionados durante experiencias previas. En general hay bastante consenso que la arquitectura cerebral es una red neuronal muy elaborada con módulos semi-independientes de procesamiento de la información.

El asunto, sin embargo, ofrece otras perspectivas al ser examinado desde el punto de vista de la teoría de especialización hemisférica. Esgrimiendo apoyo empírico proveniente de los estudios de comportamientos con pacientes comisuritomizados, Sperry, Gazzaniga y Orstein (citados por Springer y Deutsch, 1991) vinculan los estilos de pensamiento con los hemisferios cerebrales, condición que es definida por Callum y Glynn (1979) al puntualizar que “los dos hemisferios del cerebro humano están especializados en diferentes modos o estilos de procesamiento de información”. De acuerdo con Springer y Deutsch (1991) las características diferenciales entre los dos hemisferios pueden ser ubicadas en los tipos principales que se muestran a continuación:

Cerebro Izquierdo

  1. Verbal
  2. Secuencial, temporal, digital
  3. Racional
  4. Lógico, analítico
  5. Pensamiento occidental

Cerebro Derecho

  1. Videoespacial
  2. Espacial, analógico, simultáneo
  3. Intuitivo
  4. Gestalt, sintético
  5. Pensamiento oriental

El concepto de dominancia cerebral, conjuntamente con el de especialización hemisférica, ha contado con una notable divulgación y contribuyó al surgimiento de un enfoque dicotómico de los estilos de pensamiento. Así, una persona con dominancia notable en un hemisferio, sólo activaría los estilos de pensamiento en los que dicho hemisferio se ha especializado. Sin embargo, a pesar de que actualmente se puede evaluar el grado en que una región cerebral se activa cuando se lleva a cabo una tarea específica (mediante el uso de tecnología no invasiva de aceptable resolución para el registro y visualización de la actividad cerebral, como la RMN, p. ej.), los resultados parecen estar lejos de confirmar de manera categórica la especialización hemisférica absoluta o la dicotomización de los estilos de pensamiento, y más bien están sugiriendo pautas más complejas que las de localización precisa y única para funciones específicas.

Bilateralidad hemisférica

Otro aspecto interesantísimo de las investigaciones sobre el cerebro, es el referente a la bilateralidad cerebral o Teoría de los Hemisferios Cerebrales. Durante la década de los ’60s, el Dr. Roger Sperry del Instituto de Tecnología de California tuvo la oportunidad de estudiar por separado los hemisferios cerebrales, y sus conclusiones sobre la especialización de los dos hemisferios le valieron el Premio Nóbel de 1981.

Los experimentos del Dr. Sperry demostraron que cada hemisferio cerebral se especializa en una forma distinta de proceso de información que complementa a la del otro hemisferio. Ninguna es superior a la otra, y es la suma de ambas lo que le da a la mente su asombrosa flexibilidad y lo que genera el pensamiento efectivo.

En líneas generales, las conclusiones del Dr. Sperry sugieren que el hemisferio izquierdo:

  • Procesa de manera secuencial, paso a paso.
  • Reconoce el elemento temporal; es decir, cuál elemento viene antes que el otro dentro de la secuencia.

 Discrimina características relevantes y reduce el todo a las partes significativas.

  • Es analítico y lógico.
  • Está relacionado con los recursos verbales de codificación y decodificación del habla, y con aspectos similares como la matemática y la notación musical.

Por otra parte, el hemisferio derecho:

  • Procesa de manera simultánea o en paralelo.
  • Reconoce pautas.
  • Integra partes y componentes y los convierte en un todo.
  • Es holístico y asociativo.
  • Está relacionado con las tareas visuales y espaciales, y con similares como el reconocimiento de melodías musicales.

Las conclusiones del Dr. Sperry han generado gran interés, pero al mismo tiempo la sobresimplificación de las mismas con fines explicativos ha producido la tergiversación de algunos conceptos y popularizado ideas erróneas. A la bilateralidad del cerebro se la ha adjudicado una gran cantidad de mitos, asignándose elementos como el arte, la intuición y la emoción al hemisferio derecho; y ciencia, razón y cognición al hemisferio izquierdo, cosa que es incierta. Del mismo modo, es incorrecto decir que la capacidad del habla está ‘ubicada’ en el hemisferio izquierdo; lo que ocurre es que el modo en que el hemisferio izquierdo procesa la información es mucho más eficiente para funciones arregladas en forma temporal, como el lenguaje.

Quienes se han dedicado al estudio del cerebro advierten que la investigación cerebral se encuentra aun en etapas iniciales, que quienes se atreven a presentar una teoría en el área lo hacen conscientes de que falta mucho por investigar y que cada nuevo descubrimiento es sólo una ratificación de la ignorancia en la que nos hayamos inmersos con respecto al conocimiento del cerebro. Parafraseando al filósofo griego, podemos decir que con respecto al cerebro y su funcionamiento «sólo sabemos que no sabemos nada».

Cerebro Triuno
Cerebro Triuno

Modelos inteligentes múltiples

Las Inteligencias Mentales del Sistema Neocortical:

  • La Inteligencia Racional: Es el proceso por el cual percibimos información por medio de conexiones secuenciales destacando las razones lógicas, la causa y el efecto.
  • La Inteligencia Asociativa: Es el proceso que nos permite percibir información por medio de conexiones al azar. Es yuxtaponer o asociar información.
  • La Inteligencia Espacial Visual y Auditiva: Es el proceso de percibir en imágenes o en sonidos.
  • La Inteligencia Intuitiva: Es el conocimiento directo sin el uso de la razón. Es conocer desde adentro.

Las Inteligencias Emocionales del Sistema Límbico:

  • La Inteligencia Afectiva: Es el proceso de dejarnos afectar por algo o alguien; es desarrollar la habilidad de acercamiento a una persona, lugar, cosa o idea.
  • La Inteligencia de los Estados de Ánimo: Es la capacidad de entrar y salir de distintos estados de ánimo que van desde un rango de placer hasta el de dolor.
  • La Inteligencia Motivacional: Es la capacidad de reconocer lo que queremos y lo que más nos emociona y poder guiar nuestra vida en relación con nuestro querer y desear. Es saber qué nos mueve a la acción.

Las Inteligencias del comportamiento del Sistema – R (Reptil):

  • La Inteligencia Básica: Es la capacidad de movernos hacia algo o alejarnos de ello. Es ser capaz de imitar y de inhibir algo o a alguien que esté a nuestro alrededor.
  • La Inteligencia de los Patrones: Es la capacidad de concienciar las huellas que condicionan nuestro comportamiento y desarrollo, aceptándolas o cambiándolas.
  • La Inteligencia de los Parámetros: Es la capacidad de reconocer, transformar y extender los ritmos, rutinas o rituales de la vida.
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