Cuerpo físico

Cuerpo físico

Cuerpo físico. Inmaculada Nogués

Existen siete de estas capas o cuerpos áuricos y cada una de ellas parece corresponder con un nivel de conciencia. Es preciso saber que cada capa es la expresión y la parte individual de un «campo» colectivo.

Estamos de forma permanente en contacto con nuestro entorno, lo que implica frecuentes intercambios con el mismo. Cada capa posee una cierta independencia con respecto a dichos intercambios. Todos los pensamientos y todas las emociones presentan una proporción variable que se transmite a nuestro entorno en forma de un arco iris lleno de color.

Las capas aúricas son las siguientes:

  1. Aura física
  2. Aura etérea
  3. Aura vital
  4. Aura astral
  5. Aura mental inferior
  6. Aura mental superior
  7. Aura espiritual
Los 7 cuerpos sutiles
Los 7 cuerpos sutiles

Las tres primeras auras o capas también son conocidas en forma genérica como «el aura de la salud», ya que refleja las motivaciones fundamentales de la salud física de cada uno de nosotros y el funcionamiento de nuestra personalidad.

Las emanaciones de estas capas son de gran utilidad para estudiar la salud física de cada uno de nosotros.

Aura física

La primera capa, la más cercana al cuerpo físico, está compuesta por minúsculas líneas de energía que siempre están en movimiento. Quienes la perciben refieren haber vista un halo blanco azulado que sobresale del cuerpo unos 10 o 20 cm. Esto es lo que se ha llamado aura física.

Las emanaciones de esta aura reflejan las motivaciones fundamentales de nuestra salud y el funcionamiento de nuestra personalidad. Estas emanaciones son de gran utilidad para estudiar nuestra salud física.

Esta aura física es muy brillante y densa debido a la materia física, como mucosidad y partículas de la piel, que se desprenden del cuerpo físico con la respiración y el movimiento. Estas partículas están suspendidas en un campo de energía electromagnética.

Ya que esta capa tiene la misma estructura que nuestro cuerpo físico, puede ser considerada como un espejo de nuestra armonía física.

Cuando tenemos buena salud esta capa aurica se puede ver brillante, clara y de tamaño uniforme alrededor de todo nuestro cuerpo. Cuando nuestra salud es precaria, la capa se abultara cerca de la zona afectada por la enfermedad.

Su tono azulado indica fluidez, flexibilidad y sensibilidad.

 Según la tradición, esa capa aurica absorbe el prana (Energía Universal) y lo distribuye por todo el Cuerpo, razón por la cual recibe el nombre en sánscrito de Pranayamakosha.

Líneas de energía
Líneas de energía

Aura Primera

La primera de ellas – empezando por las más ínfima y material – es la que suponemos perteneciente al cuerpo físico. Se le llama algunas veces el aura de salud, por el hecho de que su aspecto depende, en gran parte, de la salud del cuerpo físico a que pertenece. Es casi incolora, y parece como estriada, es decir, como compuesta de una infinidad de líneas rectilíneas que irradian del cuerpo en todas direcciones. Tal es al menos su condición normal cuando el cuerpo está perfectamente sano. Esas líneas son, entonces claras, regulares y tan paralelas como su radiación lo permite; pero en cuanto acaece la enfermedad todo cambia de pronto, y las líneas próximas al lado enfermo pierden su rectitud y proyectan confusamente en todos sentidos.

Su tono azulado indica fluidez, flexibilidad y sensibilidad.

Según la tradición, esa capa áurica absorbe el prana (Energía Universal) y lo distribuye por todo el Cuerpo, razón por la cual recibe el nombre en sánscrito de Pranayamakosha.

Aura humana
Aura humana
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