El subconsciente

El subconsciente

Subconsciente alude al término utilizado en psicología y en psicoanálisis para referirse a lo inconsciente, a lo débilmente consciente o a lo que, por encontrarse por debajo del umbral de la conciencia, resulta difícilmente alcanzable por esta o inaccesible.

El subconsciente es el lugar donde residen todos aquellos deseos, impulsos y aspectos reprimidos de nuestra personalidad que no son accesibles fácilmente a nuestra mente consciente. El subconsciente es quien guía y dirige nuestra vida desde la sombra. El subconsciente es reactivo, reacciona rápido, en ocasiones brusco y sin una lógica racional.

El subconsciente representa un 95% de nosotros, mientras que nuestro consciente es solo un 5%. Solamente somos conscientes de unos 3 pensamientos por minuto, de los más de 40 pensamientos que tenemos por minuto. Al día tenemos unos 60.000 pensamientos.

El subconsciente ha absorbido la información desde el nacimiento nuestro e incluso antes. Los primeros siete años de nuestra vida es el subconsciente el que graba toda la información. Por lo tanto, es vital y esencial para todos nosotros, comprender e integrar en nuestro sistema como funciona nuestro subconsciente.

El subconsciente no utiliza el lenguaje verbal en la representación de sus contenidos, sino que se vale del lenguaje más universal, el lenguaje de los símbolos. Nuestras vidas pasadas y la de nuestros ancestros también están grabadas en nuestro subconsciente. Nuestras memorias en su mayoría son parte de nuestro subconsciente.

Mente subconsciente
Mente subconsciente

Vamos a observar ciertas características o propiedades de la mente subconsciente o de la mente en general, en algunas ocasiones. Aprender a ver y reconocer como funciona nuestra mente es ser más conscientes de si mismo. Esto sin lugar a dudas puede ayudarnos a tener una vida más armoniosa en todos los sentidos. Hay que estar alerta y observar como a veces nos sugestionamos a nosotros mismos y, como otros nos quieren sugestionar a nosotros.

Observar nuestros pensamientos y sentir nuestras emociones es un primer paso y, un segundo paso es , ojo con lo que pensamos, ya que no todos los pensamientos son reales.

Las propiedades de la mente subconsciente.

Primera propiedad. El subconsciente vive en el presente, es atemporal.

Para el subconsciente el tiempo no existe. Siempre pensamos en presente. Uno puede revivir las cosas del pasado como si estubieran sucediendo ahora mismo. El subconsciente no se rige por las leyes del espacio y tiempo tal y como las conocemos. Todo su contenido está en un estado de actualidad constante. La carga energética de cualquier acontecimiento pasado sigue actuando en el subconsciente de un modo invariable, con tanta actualidad como si acabara de ocurrir. Pasado, presente, futuro están sucediendo en el mismo momento.

Por ese motivo si ocurrió un drama en nuestra infancia y no le hemos dado una resolución, no hemos aceptado e integrado esa emoción, esta, sigue tan vigente en nuestra vida como si hubiera sido ayer. Simplemente está inhibido, por que ha creado dolor, miedo, vergüenza, etc. Una pequeña confusión en la infancia puede ser como una semilla que crece a lo largo de nuestra vida y, ocasiona un efecto en nuestro cuerpo y nuestras relaciones.

Si una persona sintió en su niñez que sus padres no le prestaban la atención que ella solicitaba, incluso se sintió un rechazado y abandonado, y esto se convierte en una emoción no admitida y reprimida, generará un conflicto. A medida que va creciendo, este rechazo o abandono, que sigue guardado en su interior, lo vivirá en distintos momentos de su vida. Lo vivirá en situaciones donde se encontrará con personas que ella sentirá que la rechazarán o abandonarán, con el fin de que esa emoción salga al consciente, sea aceptada e integrada. Es por este motivo que cuando rememoramos un acontecimiento traumático o doloroso del pasado podemos experimentar las mismas emociones y sensaciones que vivimos en esa situación. Por eso, iremos a tratar ese primer momento, tomando conciencia de ello y desbloqueando el conflicto en su raíz u origen.

Mente subconsciente
Mente subconsciente

La mente todo lo piensa en tiempo presente. Nuestro pasado y nuestro futuro para la mente subconsciente sucede siempre en tiempo presente. Recordar, imaginar, fantasear, hacer una prospección hacia el futuro etc. hace que a nuestra mente subconsciente ya está sucediendo.

Segunda propiedad. El subconsciente es inocente, es amoral.

La mente subconsciente está diseñada para no juzgar. El concepto del bien y el mal no existe para el subconsciente. La mente subconsciente simplemente graba sucesos y los relaciona de una manera simple. La mente subconsciente simplemente dice que esto es igual a estos e igual a esto otro. Todo es una vivencia, una experiencia y ya está. A es igual a A e igual a A. Sin juicio, sin crítica. El subconsciente no tiene juicio y discernimiento, si no que graba toda la información que le parece relevante para nuestra supervivencia sin establecer un análisis lógico y racional sobre la misma.

Para nuestra mente volucionada y racional todo es positivo o negativo para nosotros, en función de nuestras creencias. Estas creencias se generan en función de nuestra sociedad, religión, educación y de nuestras experiencias, tanto a nivel individual como familiar. Nuestras creencias nos dicen que unas cosas son buenas y otras son malas. Las creencias limitantes de la infancia de que uno es malo, de que no vale para nada, etc. pueden estar afectándonos toda la vida. Estos patrones o creencias también se heredan de nuestros ancestros.

Tercera propiedad. Para el subconsciente todo es real.

Para el subconsciente todo hecho es real, tanto si lo podemos ver y, o sentir con nuestros cinco sentidos, como si lo visualizamos o imaginamos con nuestra mente. No han diferencia entre lo real y lo simbólico. Para la mente lo que estás pensando lo estas viviendo.

Los rituales y los actos representativos y simbólicos funcionan a la perfección con el subconsciente, ya que a través de ellos hablamos en su mismo lenguaje. En nuestro subconsciente ya hay muchos programas y simbolismos grabados, por nuestros ancestros, familiares, educación, cultura, religión, etc.

Piensa en un limón abierto y jugoso. saborea sus gotas exprimidas en tu boca. ¿Cómo te sientes? ¿Tu cuerpo percibe esa acidez del limón? La mente no distingue lo simbólico y lo que es real.

Por ejemplo, si en la infancia tengo un recuerdo de dolor y daño cuando me pusierón las vacunas, eso está en mi mente subconsciente. De adulto siento que la gente me hace daño, el subconsciente registra y vive esa realidad, aunque no sea del todo cierta. La gente me hace daño, el mundo me hace daño y esto repercute en tu vida sin que tu te des cuenta. Incluso esta creencia puede provocar un cambio biológico en tu cuerpo.

Si mi subconsciente se activa con una memoria de miedo extremo, mi cuerpo se acelera y siente ese miedo como un pánico real. Recordar algo que paso o que no paso para la mente es real.

Si yo tengo una grabación mental de que no puedo respirar, mi biología puede responder de la misma manera y mis bronquios se cierran por falta de oxígeno, incluso puedo llegar a generar una crisis asmática. A mayor carga emocional, con más rapidez e intensidad responde nuestro cuerpo. Nuestras memorias subconscientes están presentes y a menudo se detonan, enturbiándonos la realidad del presente. Cuando se reactiva una memoria del pasado para el subconsciente es real y puede cambiar tu biología como lo hizo antaño.

Cuando se tiene un sueño, por ejemplo de un accidente, uno se puede despertar acelerado, sudando, ya que para la mente subconsciente el sueño es real. Es posible que tengamos algunas tragedias en nuestra mente y que no han sucedido nunca.

Las terapias sicoenergéticas lo que hacen es liberar esas emociones bloqueadas, esas memorias traumáticas para que no se vuelvan a reactivar. Descargar las memorias erróneas de nuestra mente subconsciente es nuestra labor para el crecimiento personal, para nuestra consciencia.

Cuarta propiedad. El otro no existe.

Para el subconsciente todo es uno y todo es una proyección de lo que tenemos en nuestro interior. El subconsciente no sabe distinguir entre el yo y el otro. Para el subconsciente el otro no es alguien separado, sino un reflejo de mí mismo. Vemos las cosas en el otro como una proyección de nuestro interior. En sicoenergética se usa mucho sanar al niño interior, sanar sus memorias para no proyectarlas en los demás. Solemos atraer a nuestra vida a personas que nos reflejan a nuestros padres o ancestros.

Aquello que creemos es aquello que creamos. El tema es que se crea con nuestro consciente y subconsciente, por lo que si lo que está sucediendo en nuestra vida nos limita, nos hace sufrir, tenemos que preguntarnos qué memorias o creencias no han hecho crear esa situación. Son estas las que vamos a buscar en terapia, y cambiar estas memorias o creencias limitantes por otras expansivas o potenciadoras. Es decir, debe saber que la realidad de su vida es el espejo que refleja su interior, considere que la vida es como un espejo. Gracias a este espejo podemos darnos cuenta de la propia persona que somos, asi tenemos la oportunidad de cambiar.

El poder del subconsciente
El poder del subconsciente

Quinta propiedad. El subconsciente no puede no manifestarse.

Es tan fuerte el poder de la mente subconsciente que desde la sombra tiende a manifestar su interior, sus programas, sean buenos o malos. El crecimiento interior y el mundo de las terapias hacen que podamos dislumbrar nuesta mente subconsciente y así evitar las manifestaciones negativas o desastrosas.

La mente se manifiesta en el cuerpo.

Cuando uno sostiene una imagen mental suficiente tiempo tiende a manifestarse. Por ejemplo cuando piensas en ese limón exprimido tu cuerpo se pone a salivar. Eso es una manifestación del pensamiento.

Las enfermedades psicosomáticas son cosas que están sucediendo en la mente subconsciente y que tienen un efecto en el cuerpo. Hay un programa mental que la mente lo toma como algo muy real.

Sexta propiedad. Siempre pensamos en positivo

Para nuestra mente el no, no existe. Nuestra mente no entiende el no y si decimos que no pienses en una palmera de la playa, tendemos a pensar en una palmera de la playa. Si nos decimos que no queremos suspender este examen, la mente entiende que queremos suspender este examen. Su usamos una frase desde el no, tendemos a promover precisamente eso que no queremos. Ponemos nuestro foco atencional en eso.

Cuidado en como usamos el no en las frases ya que la mente lo puede tomar en positivo.

Séptima propiedad. La mente hace cierres.

La mente hace suposiciones y las toma como reales. La mente hace cierres de la realidad. La mente está observando unos pocos pedazos de la realidad y usa su banco de memoria para cerrar y decir que esta realidad es así. En muchas ocasiones puede estar equivocada.

Si nos han pasado cosas, en el futuro no tiene que ser la misma repetición del pasado. Es normal que la mente haga suposiciones o cierres y la mente las toma como reales.

El trabajo de la persona consciente es darse cuentas de esto y no dejarse llevar por las falsas apariencias.

Vemos lo que queremos ver y no vemos lo que no queremos ver. Según nuestro foco de atención. Por eso nuestras creencias nos hacen ver las cosas muy diferentes de como las ve otra persona con otras creencias. Por ejemplo en la política se observan puntos de vista muy distintos de los otros.

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